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Un simple número más que se suma a la “lista de la libertad” de la oposición venezolana, para viralizar imágenes y comentarios en redes sociales abonando también a la siembra del odio en los medios de comunicación nacional e internacional, prestados a la desinformación y la propagación de antivalores por las más viles pretensiones de ostentar el poder político de Venezuela.

El #75 correspondió a David José Vallenilla, de 22 años de edad, hasta esta edición el último tras 80 días de manifestaciones “pacificas”, por lo que aún luego de cuatro días del deceso se mantiene en el top de las redes por varias razones: no hay uno nuevo; por ser hijo de padres chavistas, porque el mismo presidente Maduro lo conoció de pequeño y porque fue controlada su acción terrorista por un oficial de la Aviación venezolana.

Pasará a ser uno más, cuando logre la derecha terminar por los medios que sean necesarios con la vida de otro “héroe por la libertad”, llenar las redes con sus mensajes, ocupar la portadas de la prensa y medios digitales; más odio, retraso y perdidas a todo nivel para la nación.

Para muestra un botón 

Los tuiteros de inmediato catalogan a David Vallenilla como Héroe y Libertador así como al otro “guarimbero” que recogió del suelo la granada fragmentaría que Vallenilla pretendió lanzar contra la Base Militar de La Carlota y se le cayó de la mano cuando fue controlado por el agente militar.

De igual manera, la cuenta de la periodista de Ibéyise Pacheco, desde EEUU y Lilian Tintori no se hicieron esperar, detallado el hecho y que fue cometido por un funcionario de la Aviación y no por un Guardia Nacional -otro componente dentro del Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)-.

Situación que la cadena CNN registró erróneamente, indicando que fue un Guardia Nacional Bolivariano y, además, proporciona el video donde claramente Vallenilla intentaba lanzar una granada para el interior de un base militar; por supuesto resaltando que era el número 75, gran contradicción entre lo que se muestra y lo que se pretende hacer creer.

Foto: Captura

¿Cuál intimidad?

La cobertura informativa tras el deceso de Vallenilla no se hizo esperar y medios como CaraotaDigital.com, a pesar de titular que la sepultura se realizó en la “intimidad familiar”, sus cámaras y reporteros transmitieron en primer plano el dolor de sus deudos y todos los detalles de su féretro.

Foto: Captura Twitter

Siembra del odio

Con el #75 se procura como en los casos anteriores victimizar, sin importar las razones que provocaron tal desenlace fatal, lo muestran en su vida secular y no en los momentos donde terminó su vida, cuando en violación a las leyes y normas atentó con una granada fragmentaria un establecimiento militar por demás lleno de personas y equipos estratégicos de la nación.

Para inyectar al plan del odio, sin razón atacaron a los padres de Vallenilla por no sumarse a la violencia y hacer llamados de paz y perdón, así los catalogaron por confesarse “chavistas; jalabolas, desmadrada, sin vientre”, entre miles de epítetos ofensivos más.

La paloma de la paz

Los medios alineados con la destrucción, suman su parte en el juego del mundo al revés, ponen a quien tiene el deber de la defensa nacional como un monstruo frente a las inofensivas palomitas de la paz.

Difunden la identidad del funcionario involucrado para generar más rabia contra su persona e incluso su seno familiar.

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Juego de niños

Los personeros políticos, en este caso el diputado en desacato, Luis Florido publicó en su cuenta de Twitter @LuisFlorido, que Vallenilla solo llevaba un morral, una franela para taparse la cara y lentes de piscina como si fuera un juego de niños.

Lo que no mencionó Florido fue la granada fragmentaria que intento lanzar y que se le cayó; o la mano vendada que ya tenía el joven, probablemente herida previamente por los artefactos explosivos que acostumbran a manipular, proporcionados por la derecha violenta y con los cuales han muerto varios muchachos que también engrosa la “lista de la libertad”.

Foto: Captura Twitter

El mayor deseo será que no se sume otro número al listado siniestro que se abandera la oposición, para tumbar al Gobierno Constitucional de Nicolás Maduro, sin importar el dolor irreparable de las víctimas, el gran retraso que han ocasionado a la nación y la destrucción material que a diario dejan en sus puntos de concentración.

ELABRELATA