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La tarde de este martes un vil asesinato conmocionó al país, Paula Elba Solís de Pinto (81), esposa del doctor José Atahualpa Pinto Pinto, fue hallada muerta en una estructura semi abandonada del Instituto Anatomopatológico de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en terrenos del Jardín Botánico, detrás del Hospital Universitario.

La dama estaba atada de pies y manos con cinta amarilla de seguridad y presentó golpes en la cabeza. Alrededor del cuello tenía un paño y debajo de su cuerpo estaba un gran charco de sangre. El hallazgo lo hicieron a las nueve de la mañana los trabajadores del instituto.

El supervisor de seguridad relató que observó a un hombre bajándose del carro, llamó al vigilante identificado como Nelson Peña, se aproximó al estacionamiento, vio el carro abierto, pero como tiene vidrios ahumados pensó que no había nadie adentro y se retiró.

Mientras tanto, el segundo hombre aprovechó el descuido del funcionario y salió corriendo, hacia la zona boscosa que colinda con el barrio La Charneca de San Agustín del Sur, porque lo vio el otro vigilante que estaba de frente. El hombre que vieron huyendo estaba manchado de sangre.

El inmueble donde hallaron a la señora era utilizado como un depósito, para guardar reactivos, insumos, criadero de especies animales, etc. Pero estaba muy deteriorado y casi no lo frecuentaban. La pareja Pinto-Solis tiene cuatro hijos, y tres viven fuera del país.

La señora Paula Solis, natural de Argentina, vivía con su esposo en El Marqués, acostumbraba a llevarlo al instituto en su vehículo Nissan Sentra y luego en la tarde lo recogía. El doctor José Atahualpa Pinto es nefrólogo, patólogo renal, investigador y docente de la UCV. Hasta el año 75 laboró en la UDO, extensión Ciudad Bolívar.

El doctor Pinto Pinto tiene más de 30 años trabajando en la UCV, su esposa se había convertido en colaboradora del instituto y hacía labores ad honoren ayudando a los investigadores. Presumen que cuando dejó al esposo la sometieron.

ELABRELATA / AGENCIAS