AFP

Luego de casi 4 meses de violencia promovida por los factores dirigentes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), se visualiza el malestar en las filas opositoras.  Las convocatorias de los dirigentes de la oposición venezolana generaron 147 muertes, disturbios, daños a la población y al bien público y, además fragmentaron el ánimo opositor en dos grupos, por un lado, quienes asocian a la MUD a una organización violenta y los que paradójicamente rechazan a la MUD por ir a elecciones regionales y no continuaron la agenda de protestas que terminaría ‘‘derrocando a la dictadura de Nicolás Maduro’’.

En medio de las jornadas violentas que antecedieron al proceso electoral de la Asamblea Nacional Constituyente y ahora las regionales, los dirigentes de la derecha cuestionaron al Consejo Nacional Electoral (CNE) y la institucionalidad en el país, además rechazaron participar en las elecciones de los constituyentes en funciones desde hace dos meses. Pero, una vez más los dirigentes derechistas ponen en práctica las contradicciones de sus discursos, puesto que, anunciada la fecha de las elecciones regionales, aunque con disputas internas, la MUD, ha presentado sus 23 candidatos.

No queremos regionales… Todos a Votar

Antes no querían elecciones, su único fin era sacar a Maduro del poder, pero ‘‘como siempre, las aguas vuelven a su cauce y los dirigentes opositores, sin recoger su reguero de mentiras ensangrentadas, se bajan del golpe imposible; imprimen franelas de campaña; y así, como si nada, invitan la gente pensante a votar por ellos. Todo esto, en plena dictadura’’ dice la articulista Carola Chávez.

Es que así, lavándose las manos y sacándose toda culpa de encima, personajes como Henrique Capriles de Primero Justicia o Freddy Guevara de Voluntad Popular, luego de renegar cualquier posibilidad de aceptación de elecciones regionales, promueven ahora el voto, porque para ellos es un ‘‘ejercicio de desobediencia y rebeldía’’ y sin propuestas decentes, su único objetivo sigue siendo la salida de Maduro.

El 24 de mayo de este año, la MUD convocó una marcha en contra de las regionales convocadas por el CNE para el 10 de diciembre, fecha que fue cambiada al 15 de octubre en sesiones de discusión de la Asamblea Nacional Constituyente. Voceros de coalición opositora llamaron a rechazar estos comicios una y otra vez.

Freddy Guevara, señaló en aquel momento que la convocatoria del CNE no era confiable, fue uno de los promotores principales de la inoculación de rechazo a las elecciones de gobernadores.

Ahora incentiva al voto, pero promueve el mismo discurso de odio que lo caracteriza, su único fin sigue siendo ”quitarle el poder al dictador”, parece no importarle concretar un proyecto de país, no hay otra razón para votar el 15 de octubre, la única es derrotar al presidente legítimo de Venezuela.

Asimismo, Henrique Capriles, dirigente de Primero Justicia, en tiempos de violencia y tras el anuncio de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente y de Regionales expresó desde una concentración opositora: “No podemos ver las cosas igual que el primer día. No se trata de elecciones de alcalde y gobernadores, sino de que se vaya este gobierno”,  “No se coman el cuento de las elecciones regionales, es la misma persona, la misma mentira, la misma desfachatez (…) Lucena de la manera más descarada salió ayer a convocar un proceso cuando decía que no había plata para las regionales, y ayer en cuestión de horas convocan a un proceso fraudulento en julio”, acotó.

Ahora invita a la militancia a votar. ¿Dónde está la coherencia de su discurso?


Pero nada de lo anterior parece ser tan incongruente como la posición de Juan Pablo Guanipa, el dirigente zuliano por Primero Justicia no solo promovió el odio frecuentemente, sino que negó en demasía la credibilidad del CNE y el papel de la rectora Tibisay Lucena. Ahora es el candidato oficial de la coalición opositora a la Gobernación del Estado Zulia y defiende el sufragio, luego de hacer constantes llamados a no votar el 30 de julio para la elecciones de la Constituyente, en los que también instó a negarle el derecho a votar a los ciudadanos con el cierre de los centros. No es doble moral, es que ha mostrado sus verdaderos intereses.

La lógica de Juan Pablo Guanipa al igual que la de Freddy Guevara y compañía, apunta a que en dictadura se vota libremente. Después de sus llamados al odio, la violencia y la negación al voto el 30 de julio. Son los mismos que cantan fraude si pierden y que solo aceptan los resultados electorales cuando son favorables a ellos.

El 24 de mayo, Guanipa declaró: “Lanzan el caramelito diciendo que habrá elecciones de gobernadores en diciembre, pero si la Constituyente se instala desaparecen las elecciones regionales, la AN, la República. Acabarán con todo lo que no tenga que ver con ellos en el poder. ¿Acaso creen que eso nos detendrá? Es ahora o nunca, porque esto es una dictadura y hoy se reivindica el articulo 333 y 350 de la Constitución venezolana, porque no permitiremos que nos lleven a un callejón sin salida”.

La Constituyente se instaló y las elecciones regionales no desaparecieron, tampoco la República, pero sí la moral de los dirigentes opositores en los que su propia militancia ha dejado de creer.

ELABRELATA / DANIELA JIMÉNEZ

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