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Este viernes 25 el Gobierno de Estados Unidos impuso severas sanciones económicas contra Venezuela, según ha dicho,  están “cuidadosamente calibradas para negar” al gobierno del presidente Nicolás Maduro una fuente primordial de financiamiento. Además, de “proteger al sistema financiero de Estados Unidos de una complicidad” y permitir asistencia humanitaria.

“La nueva medida del Presidente prohíbe los trámites de nueva deuda y patrimonio emitidos por el gobierno de Venezuela y su empresa petrolera estatal. También prohíbe las transacciones en ciertos bonos existentes propiedad del sector público venezolano, así

como los pagos de dividendos al gobierno de Venezuela”, dice el comunicado emitido por la Casa Blanca.

Asimismo, se expresa en el documento que “para mitigar el daño al pueblo estadounidense y venezolano, el Departamento del Tesoro está emitiendo licencias generales que permiten transacciones que de otro modo estarían prohibidas por la Orden Ejecutiva. Estos incluyen disposiciones que permiten un período de liquidación de 30 días; Financiamiento para la mayor parte del comercio, incluyendo la exportación e importación de petróleo; Transacciones que involucren únicamente a Citgo; Tratos en determinadas deudas venezolanas existentes; Y el financiamiento de bienes humanitarios a Venezuela”.

Esta medida se suma a las sanciones financieras aplicadas contra funcionarios y exfuncionarios del gobierno bolivariano, incluido el propio presidente Nicolás Maduro.

 

LA CASA BLANCA
Oficina del Secretario de Prensa
PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA
25 de agosto de 2017

Declaración del Secretario de Prensa sobre Nuevas Sanciones Financieras sobre Venezuela

El Presidente Donald J. Trump ha firmado una Orden Ejecutiva imponiendo fuertes y nuevas sanciones financieras a la dictadura en Venezuela.

La dictadura de Maduro sigue privando al pueblo venezolano de alimentos y medicinas, encarcelando a la oposición democráticamente elegida y suprimiendo violentamente la libertad de expresión. La decisión del régimen de crear una Asamblea Constituyente ilegítima -y más recientemente para que ese cuerpo usurpe los poderes de la Asamblea Nacional democráticamente elegida- representa una ruptura fundamental en el orden constitucional legítimo de Venezuela.

En un esfuerzo por preservarse, la dictadura de Maduro premia y enriquece a los funcionarios corruptos en el aparato de seguridad del gobierno al cargar a futuras generaciones de venezolanos con deudas masivas. La mala gestión económica de Maduro y el saqueo desenfrenado de los activos de su nación han llevado a Venezuela a estar cada vez más cerca del incumplimiento. Sus funcionarios ahora están recurriendo a esquemas de financiamiento opacos y liquidando los activos del país a precios de venta de fuego.

Como dijo el vicepresidente Mike Pence, en Venezuela, “estamos viendo la tragedia de la tiranía jugar ante nuestros ojos”. Ninguna gente libre ha elegido jamás el camino de la prosperidad a la pobreza. Ninguna gente libre alguna vez ha elegido convertir lo que una vez fue, y todavía debe ser, una de las naciones más ricas de América del Sur en sus más pobres y corruptos.

No nos quedaremos de pie mientras Venezuela se desmorona. La nueva medida del Presidente prohíbe los trámites de nueva deuda y patrimonio emitidos por el gobierno de Venezuela y su empresa petrolera estatal. También prohíbe las transacciones en ciertos bonos existentes propiedad del sector público venezolano, así como los pagos de dividendos al gobierno de Venezuela.

Para mitigar el daño al pueblo estadounidense y venezolano, el Departamento del Tesoro está emitiendo licencias generales que permiten transacciones que de otro modo estarían prohibidas por la Orden Ejecutiva. Estos incluyen disposiciones que permiten un período de liquidación de 30 días; Financiamiento para la mayor parte del comercio, incluyendo la exportación e importación de petróleo; Transacciones que involucren únicamente a Citgo; Tratos en determinadas deudas venezolanas existentes; Y el financiamiento de bienes humanitarios a Venezuela.

Estas medidas se calibran cuidadosamente para negar a la dictadura de Maduro una fuente crítica de financiamiento para mantener su regla ilegítima, proteger al sistema financiero de los Estados Unidos de la complicidad en la corrupción de Venezuela y en el empobrecimiento del pueblo venezolano y permitir la asistencia humanitaria.

Estados Unidos no está solo en condenar al régimen de Maduro. A través de la Declaración de Lima del 8 de agosto, nuestros amigos y socios de la región se negaron a reconocer la Asamblea Constituyente ilegítima o las leyes que adopta. Las nuevas sanciones financieras de Estados Unidos apoyan esta postura regional de aislamiento económico de la dictadura de Maduro.

Estados Unidos reitera nuestro llamamiento para que Venezuela restablezca la democracia, lleve a cabo elecciones libres y justas, libere a todos los presos políticos de inmediato e incondicionalmente y ponga fin a la represión del pueblo venezolano. Continuamos con el pueblo de Venezuela en estos tiempos difíciles.

ELABRELATA

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