Foto: Agencias
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La cadena CNN, congresistas estadounidenses y finalmente, el departamento de Estado norteamericano, en los últimos días, han hecho una serie de acusaciones que señalan a Tareck El Aissami, leal con la revolución bolivariana desde sus inicios, de narcotraficante y además de terrorista islámico.

Estos señalamientos iniciaron apenas a un mes de su nombramiento como Vicepresidente de la República, cargo que últimamente ha cobrado especial relevancia, debido a que, según la Constitución venezolana, ante la falta absoluta del Presidente en los últimos dos años de su período, es el Vicepresidente quien deberá ejercer el máximo cargo ejecutivo hasta el fin del período presidencial.

La llegada el poder de un xenófobo y el matiz de las acusaciones

La nueva gestión ejecutiva en los Estados Unidos se caracteriza por su foco anti islam, y anti árabe; y discursivamente, se vinculan estas características con el terrorismo, promoviendo la islamobofia y la xenofobia en la sociedad.

Este fue el centro de la campaña de Donald Trump, demostrando poco interés en el conflicto venezolano. Su victoria dejó con mucha incertidumbre a aquellos que esperan acciones más contundentes por parte de los Estados Unidos contra el gobierno bolivariano.

En este contexto, el lunes de la semana pasada, la cadena CNN hizo pública una investigación realizada por periodistas coordinados por Fernando del Rincón, en la cual, señalan  la supuesta corrupción en la emisión de pasaportes venezolanos a cambio de dinero, por parte de funcionarios en la embajada de Venezuela en Irak.

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Lo que podía ser una denuncia válida sobre funcionarios inescrupulosos, se convierte en señalamientos de apoyo al terrorismo islámico, sólo porque, como es de esperarse, esas personas que supuestamente pagaron por documentos venezolanos, tendrían nombre y origen árabe, por lo tanto -es la conclusión de la cadena-, pudieran ser terroristas.

Estos señalamientos xenofóbicos llegan hasta Tareck El Aissami, cuya familia es de origen libanés, indicando CNN que según un “informe confidencial” se indica que hay personas “vinculadas a hezbolá” que se beneficiaron durante la gestión de El Aissami en el Ministerio de Interior y Justicia 2008-2012.

Congresistas exigen enviar un mensaje contundente…

Dos días después, el 8 de febrero, varios congresistas estadounidenses enviaron e hicieron pública una carta en la que le solicitaron a la administración Trump que tome “acciones inmediatas para sancionar a los oficiales del régimen”, señalando como muy “preocupante” el nombramiento de El Aissami como Vicepresidente pues “lo convierte en el siguiente en línea para convertirse en el líder de Venezuela“.

La carta insta al presidente Trump a llevar a cabo con prontitud estas acciones, ya que esto “enviaría una poderoso mensaje al régimen de Maduro”.

…Y el Departamento de Estado responde

Finalmente, el lunes 13 de febrero, el Departamento de Estado agregó a “EL AISSAMI MADDAH, Tareck Zaidan, alías “Tareck El Aissami” – así reza el documento-, a la lista de la Oficina del Departamento del Tesoro para  el Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida también como “lista Clinton”.

A las personas en esta lista se les sanciona congelando los bienes y cuentas que pudieran tener en los Estados Unidos, y se prohíbe a estadounidenses tener vínculos o negocios con ellos, bajo pena de multas y hasta 30 años de prisión.

En específico, e incluyéndolo también en la lista, se señala al empresario Samark López de ser su testaferro y operador en asuntos relacionados al tráfico de drogas. Muchas de estas acusaciones se basan en declaraciones de Walid Mackled.

López ha respondido mediante su página web que usará todos “los recursos legales, administrativos y judiciales posibles” contra estas acusaciones que “sin evidencia fáctica o justificación legal” lo sancionan y difaman.

Cabe señalar que durante la gestión de Tareck El Aissami como Ministro de Interior y Justicia, se lograron duros golpes al narcotráfico como la captura de los capos Maximiliano Bonilla alias “El valenciano”, Daniel Barrera alias “El Loco” y Genco Farabito de la mafia siciliana “La Cosa Nostra”, todos ellos fueron deportados a Estados Unidos pues estaban solicitados por la DEA.

Sin embargo, El Aissami, que no tiene bienes en los Estados Unidos, expresó a través de twitter “esta agresión imperialista me consolida como un revolucionario inquebrantable (…) Concentrémonos en las prioridades del gobierno revolucionario: recuperación y crecimiento económico y, garantizar la PAZ y felicidad social”

ELABRELATA / MROBERTI