Sánchez ha dimitido a la Secretaría General del PSOE. Foto: Agencias
Sánchez ha dimitido a la Secretaría General del PSOE. Foto: Agencias

El sector del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) liderado por Susana Díaz se ha hecho con el control de un partido que, durante esta última semana, se ha roto en una guerra interna que ha culminado en una jornada caótica y en una batalla política y burocrática en el Comité Federal.

“Ha sido un orgullo y un honor, y anuncio mi dimisión”. Pedro Sánchez, ex Secretario General del PSOE.

Pedro Sánchez, hasta ahora secretario general, ha caído en una votación de 15 minutos pero tras once horas de un “intenso” y “acalorado” pulso entre sus afines y sus críticos, que finalmente han conseguido derrocarle. Sánchez ha anunciado su dimisión ante sus compañeros nada más perder por 25 votos frente al sector encabezado por Díaz y otros influyentes del partido, como el expresidente Felipe González.

 “Ha sido un orgullo y un honor, y anuncio mi dimisión”, han sido sus palabras después de la votación. Pero hasta ese momento había intentado resistir en la guerra de desgaste que se desató en el Comité Federal.

No gana Susana Díaz, gana Mariano Rajoy

Según el analista español Ignacio Escolar : “Susana ha ganado el mando, pero no la autoridad” y ahora Mariano Rajoy del Partido Popular (PP), quien no logró la investidura como presidente el pasado mes de julio, esta vez puede “fumarse un puro” mientras elige del menú qué opción le gusta más: “disfrutar de la rendición del PSOE o forzar una repetición electoral que lleve a la izquierda a una derrota aún mayor”.

“Esta posibilidad (pacto con Podemos), y no la repetición de las elecciones, era su principal temor”. Ignacio Escolar.

“Ya se ha perdido para siempre la pequeña posibilidad de cualquier otro Gobierno que no pasase por Rajoy”, indicó este domingo en su columna en eldiario.es.

Entre las razones para esta guerra a muerte (política) en el PSOE, Escolar señala, aparte del ya conocido deseo de abstención en la investidura presidencial (que permitiría el gobierno del PP); el miedo a “una parte del establishment a que Sánchez pudiese lograr, a la desesperada, un pacto de Gobierno con Podemos y una investidura con los independentistas: esta posibilidad, y no la repetición de las elecciones, era su principal temor.”

La posibilidad de un pacto con Podemos, está ahora enterrada, ante el nuevo mando en el PSOE, más afín al expresidente Felipe González.

ELABRELATA / ELDIARIO.ES / MROBERTI