Foto: El Abrelata

¡Maldito Gobierno! —decía frente a una pila enorme de paquetes de arroz dispuesta en medio del supermercado. Solo en este país el arroz sube de catorce a veintidós mil en una semana, pero es que, claro, con este control de precios comunista, cómo no va a subir todo hasta las nubes. Todo el mundo sabe que los controles traen escasez porque el empresario no puede producir a pérdida y, como no hay arroz -insiste ciegamente frente a una torre de arroz que roza el techo del supermercado-, viene la oferta y la demanda, y el poquito que hay lo quiere mucha gente y el precio se dispara, como le pasó a este arroz que está aquí cogiendo polvo y gorgojos, porque culpa  de maduro está carísimo y nadie lo puede comprar… Y el Sundde, bien gracias, porque aquí no hay Gobierno que controle nada y por eso estamos como estamos…

La mamá de las pitas le dimos a los del Sundde cuando se metieron en el centro comercial. A ellos y a los esbirros de la Guardia Nacional los devolvimos por donde vinieron. No van a ser los chavistas los que me van a decir cuánto tengo que pagar por lo que compro. ¡No es no!

Aunque ya no compro casi nada porque el sueldo no me alcanza y porque no hay nada qué comprar desde que el Gobierno no les da dólares a los empresarios, pobrecitos, siempre pagando el pato; porque cuando les daban dólares baratos, el Gobierno pretendía obligarlos a vender barato, violando su derecho a la ganancia y ¿quién va a querer trabajar así? Por eso se fueron con sus cachachás y los dólares que les dieron a Colombia y a otros países donde sí los dejan ganar su plata en paz, sin esas leyes idiotas para proteger a los trabajadores, porque hay que ser bien bruto para no entender que a quienes hay que proteger es a los empresarios que “especulan pero dan empleo”, porque sin ellos no hay trabajadores, o sea, helloooo! ¡Chaburros!

Menos mal que Julio Borges y la MUD están logrando cosas buenas, como las sanciones de Trump. A ver cómo van a hacer los chavistas para sostener al país con las cuentas bloqueadas. ¿No querían ser como Cuba? Tomen su bloqueo y cálense su roncha, pues… A ver cómo van a hacer para seguir con esa regaladera que llaman inversión social. ¡Ja!

— ¿Sr. hay Losartán?

— Sí, pero del importado, a 150 mil.

— ¿Y quién puede pagar ese realero por unas pastillas? ¡Maldito Gobierno!

 ELABRELATA / CAROLA CHÁVEZ