Movimientos de patriotas en EEUU vs. Resistencia en Venezuela

Reflexionar para los venezolanos a tiempo evitaría incubar organizaciones vándalicas y terroristas que se justifiquen en causas no constitucionales, ni morales entre los individuos concebidos como iguales

Foto: Agencia

El movimiento de patriotas o también llamadas milicias, es un movimiento político estadounidense de extrema derecha organizado en grupos paramilitares, que reclama legitimidad bajo la segunda enmienda a la Constitución de los Estados Unidos y otras disposiciones similares en las constituciones de los diferentes estados de ese país.

El movimiento se expandió rápidamente tras algunos enfrentamientos con agentes del Gobierno Federal en la década de los noventa, y a mediados de la misma existían grupos activos en todos los estados del país, aunque estas organizaciones se hallan generalmente desconectadas entre sí les une la creencia en que el Gobierno amenaza su libertad y mantienen una oposición común a cualquier limitación a la segunda enmienda, en especial el derecho establecido por dicha enmienda a portar armas.

Consecuentemente, y en la práctica, el “enemigo” es el Gobierno y las fuerzas de policía. Chuck Baldwin -pastor bautista, comentador y aliado político de Ron Paul- ha expresado un apoyo general a las tesis de los Hutaree, argumentando que “las enseñanzas de Jesús apoyarían y justificarían la muerte de policías (escogidos) al azar si esos policías apoyaran un gobierno que abusara sus poderes y que hubiese disparado el primer tiro.” Tales abusos de poder y primer tiro habrían ya ocurrido y consecuentemente ya hay un conflicto entre ciudadanos y el Gobierno de EEUU.

Adicionalmente Baldwin sugiere que el Gobierno ha plantado “agentes provocadores” infiltrados en las milicias a fin de justificar su represión. Justifican ejercer violencia pero cualquier acto violento es, para ellos, debido a agentes provocadores. Una de las principales justificaciones es la aseveración de que “el gobierno” es quien ha disparado el “primer tiro”,​ lo que ha llevado a algunos a sugerir que “los EEUU están al borde de una guerra civil”​.

La ideología de estos grupos indica en el aspecto comunitario que se manifiesta como defensa de las libertades comunes contra los ataques por parte de autoridades en general.​ Para algunos esto se percibe como una oposición a cualquier gobierno, dado que todo gobierno seria una tiranía.

Otros buscan más bien controlar al Gobierno, promoviendo limitaciones tanto al poder del mismo, regulaciones (incluyendo financieras) o impuestos, que son percibidos como anticonstitucionales. En ese sentido, sus visiones son similares a las de la John Birch Society y otras organizaciones similares, incluyendo la de los “defensores de los derechos de los estados”. Desde este punto de vista, medidas tales como el control de armas de fuego son consideradas no solo como anti constitucionales sino un movimiento hacia el fascismo.

Grupos tales como la Liga Antidifamación y el Southern Poverty Law Center sugieren que en el movimiento hay, por lo menos, un elemento implícito y generalizado de racismo, en la medida que esa “defensa de las comunidades”, en la práctica, significa “defensa” de aquellos que no son “nórdicos” y protestantes.

Este aspecto está ejemplificado en el curioso caso de Leo Felton -uno de los envueltos en la Conspiración de los supremacistas blancos – cuyo padre se considera negro y su madre era de origen judío. Felton, condenado a prisión por atacar negros y judíos, explica que se unió a los supremacistas blancos -ocultando sus orígenes- durante su estadía en la cárcel -por un delito común- debido a que se habría dado cuenta “que los blancos están bajo un continuo estado de sitio por gente de otras razas”.

Sin embargo Robert Churchill percibe el movimiento en general como diferenciable en dos sectores: el ala “de resistencia blanca”, supremacista y racista, y el sector “constitucionalista”, el llamado “movimiento milicias constitucionales” o libertario radical,​ cuyas motivaciones se centran alrededor de la oposición al poder político.​

El número de grupos antigobierno se multiplicó por ocho entre 2008 y 2012; pasaron de 42 a 334. Un analista del departamento de Seguridad Nacional, Daryl Johnson, había predicho este aumento en 2009, por dos razones: la recesión económica y la elección del primer presidente afroamericano de la historia norteamericana.

El origen de estos grupo antigubernamentales tuvo lugar en dos tragedias. En el verano de 1992, un neonazi de Idaho, acusado de poseer y vender armas ilegales, se atrincheró con su familia y sus compinches en una cabaña en Ruby Ridge. Cuando la policía fue por él, se desencadenaron disparos. El enfrentamiento duró 11 días y acabó con varios muertos, entre ellos la esposa del acusado, derribada por un francotirador mientras sostenía a su bebé en brazos.

Al año siguiente, los Davidianos, una secta cristiana que esperaba el Apocalipsis en Waco, Texas, recibieron una visita de la policía. Su líder se había casado con varias niñas y acumulaba un arsenal de proporciones bélicas. La visita policial degeneró en un sangriento asedio de 51 días que acabó con 76 muertos, la mayoría en un incendio originado, según el Gobierno, por los propios sectarios.

Foto: El rancho de la secta de los Davidianos en llamas, el 19 de abril de 1993. (Reuters)

Ryan Lenz, miembro del Southern Povery Legal Center (SPLC) y uno de los mayores expertos de Estados Unidos en milicias y “grupos de odio”, considera que la amenaza de las milicias contra los poderes públicos está siendo infravalorada por las autoridades. “El problema es que los insurgentes eligen ignorar la ley (…) Ellos no reconocen el Estado de derecho. Los extremistas quieren derribar el sistema que gobierna el país”.

Lenz acusa a las autoridades de quedarse de brazos cruzados. “El miedo continúa dominando la estrategia del Gobierno federal, que está maniatado por la historia [Idaho y Waco]. Pero no hacer nada tampoco es una solución”.

Esta experiencia que se vive en los Estados Unidos es poco o casi nada conocida en Venezuela; por el contrario, el mundo conoce cada detalle de la llamada Resistencia en Venezuela – Héroe y Libertadores-, conformada por grupos pagados por la extrema derecha nacional e internacional provocando un nivel de odio en la población que comparte su negativa de aceptar el Gobierno Constitucional representado actualmente por Nicolás Maduro.

Los medios de masas no dan muestra amplia y consecutiva de lo que viven estados como Montana, en EEUU, donde sus habitantes por mayoría rechazan los crímenes de odio que comenten estos grupos que adversar al Gobierno Constitucional.

Conocer cómo operan y piensan estos grupos de racistas norteamericanos, da una idea de cómo razonan para justificar a diario crímenes de odio y asedio a todo lo que se relaciona con las autoridades y funcionarios gubernamentales.

En el caso de Venezuela grupos opositores han sembrado en ciudadanos el repudio a sus iguales, no aceptando las diferencias y por el contrario incitan el odio entre los venezolanos.

El asedio contra la rectora del Consejo Nacional Electoral(CNE) Socorro Hernández es solo el caso más reciente de los muchos crímenes de odio que se han perpetrado en Venezuela por los seguidores de la oposición, en los últimos meses, la quema de seres humanos vivos, instituciones gubernamentales y el asedió a particulares vinculados al partido de gobierno, sus funcionarios o hasta personas parecidas a estos, son víctimas de agresiones físicas, verbales, psicológicas y en algunos casos hasta la muerte.

Foto: Hombre corre envuelto en llamas luego de ser golpeado por manifestantes de la oposición de Venezuela en Caracas, acción que derivó en su muerte (EFE)

Por la red social Twitter se emitieron comentarios para repudiar la actuación en contra la rectora Hernández, y también quienes sin mediar palabras, ni sentimientos, apoyaron el asedio.

Glosario del Movimiento de patriotas en EEUU:

  • Represión: Cuando los cuerpos de seguridad del Estado impiden actuaciones ilegales de la agrupación.
  • Tiranía: Así consideran al Gobierno establecido en elecciones y el cual se niegan a reconocer y respetar como tal.
  • Crímenes de odio:  (asedio a agente y funcionarios gubernamentales, muertes y destrucción de infraestructura del estado), actos que cometen en nombre de la libertad.
  •  Gobierno y Policías: Son sus enemigos.

Glosario de la Resistencia en Venezuela: 

  • Represión: Cuando los cuerpos de seguridad del Estado venezolano defienden los derechos constitucionales de la mayoría, que quieren ser coartados por los manifestantes agrupados en la llamada “Resistencia”.
Foto: Medios posicionan el lenguaje para favorecer la postura de la llamada “Resistencia”
  • Tiranía: Así consideran al Gobierno establecido en elecciones generales universales y secretas; el cual se niegan a reconocer y respetar como tal.

  • Crímenes de odio:  (asedio a agente y funcionarios gubernamentales, muertes y destrucción de infraestructura del estado), actos que cometen en nombre de la libertad.
Foto: Medios reportan la cantidad de actos violentos cometidos por la Resistencia
  •  Gobierno y Policías: Son sus enemigos.
Foto: Siete agentes policiales resultaron heridos cuando grupos de la “Resistencia” lanzaron un artefacto explosivo.

Reflexionar para los venezolanos a tiempo evitaría incubar organizaciones vándalicas y terroristas que se justifiquen en causas no constitucionales, ni morales entre los individuos concebidos como iguales, es por ello que desde la Asamblea Nacional Constituyente se estableció la Comisión de la Verdad, Justicia y reparación de las víctimas para esclarecer los hechos ocurridos desde la llegada de la Revolución Bolivariana en el año 1999 hasta lo sucedido en los últimos cuatro meses de violencia que dejaron más de cien muertos y perdidas millonarias para el país.

ELABRELATA / HAYLEÉN LEÓN