Imagen: CapturaWeb / LBR

Es importante destacar que el derecho a manifestar está permitido en Venezuela, pero, al igual que en otros países como España o Estados Unidos, las autoridades tienen la potestad de regular el lugar y el momento en el que se realizan las manifestaciones, para evitar choques entre manifestantes de corrientes distintas o daños a espacios públicos por distintas razones, o el limitar otros derechos constitucionales, como el libre tránsito de las personas que no participan en las protestas.

Sin embargo, la oposición ha convocado al menos en ocho ocasiones en abril de 2017, a marchas hasta la Defensoría del Pueblo, en el centro de Caracas, de forma no autorizada e incluso sorpresiva, sin la respectiva coordinación con cuerpos policiales de los diferentes municipios afectados. El pasado 19 y 20 de abril, la oposición convocó a marchar desde 26 lugares de la ciudad hasta la Defensoría del Pueblo.

El gobierno bolivariano ha indicado que la oposición puede marchar en los 4 municipios de Caracas donde tiene más fuerza, pero no puede pasar al centro de Caracas, ubicado dentro del municipio Libertador. El Presidente Nicolás Maduro indicó que el derecho a manifestar se respeta totalmente, pero es deber del Estado regularlo para evitar, entre otras cosas, el enfrentamiento entre grupos de personas o el daño a patrimonios e instituciones.

Es necesario recordar  que Caracas está dividida en 5 municipios:

  • Libertador (centro y oeste de Caracas, color café)
  • Chacao (este, color ocre)
  • Sucre (este, color verde)
  • Baruta (sureste, color violeta)
  • El Hatillo (extremo sureste, color gris)

Los cuatro últimos municipios, en el este y sureste de la ciudad, pertenecen al estado Miranda, cuyo gobernador es Henrique Capriles, dirigente del partido Primero Justicia y principal convocante, junto a Julio Borges (presidente de la Asamblea Nacional y también dirigente de ese partido), de las manifestaciones no autorizadas hasta la Defensoría del Pueblo.

Los precedentes

En unas siete ocasiones este mes, se ha repetido un patrón: la oposición convoca manifestaciones en el municipio Chacao, cuyo alcalde es Ramón Muchacho, también de Primero Justicia. Allí quedan lugares como la Calle Elice, la plaza Brión, el Distribuidor Altamira y la plaza Francia, puntos habituales donde la oposición realiza marchas y sus extremistas causan actos de vandalismo.

Una vez los marchistas se congregan en Chacao, sus dirigentes ordenan a los manifestantes marchar hacia el oeste, a la sede de la Defensoría del Pueblo en el centro de la ciudad, sin notificación previa ni coordinación con los cuerpos del orden público ni las autoridades del municipio Libertador, donde está ubicada.

Este patrón se ha repetido innumerables veces:

  • En la marcha convocada el 6 de abril para la autopista Francisco Fajardo, sus organizadores llamaron desde allí, de forma sorpresiva e ilegal, a marchar hasta la Defensoría del Pueblo, donde se desarrollaba una concentración revolucionaria, a seis kilómetros de distancia hacia el oeste, en el municipio Libertador, que no forma parte del estado Miranda. Cuando la Guardia Nacional Bolivariana no permitió el avance hacia el centro ocurrieron disturbios graves, incluso la destrucción de pupitres y bienes del liceo público Gustavo Herrera.
  • El 8 de abril convocaron a una nueva manifestación hasta la calle Elice en el municipio Chacao. Una vez allí, sus convocantes (entre ellos el gobernador Henrique Capriles) nuevamente ordenaron a los asistentes a marchar hasta la Defensoría. Cuando la Guardia impidió el avance, los extremistas atacaron y vandalizaron entes del estado ubicados en Chacao, entre ellos la Dirección Ejecutiva de la Magistratura.

Este es un mapa de la ruta de la marcha convocada para el 8 de abril pasado:

Imagen: Luigino Bracci

 

¿Qué hay en la Plaza Morelos y sus cercanías?

Por otro lado, se requiere una coordinación adecuada para que una manifestación que llegue a la Plaza Morelos, lugar de destino de estas movilizaciones ilegales, se lleven a cabo de forma exitosa y sin perjudicar a las numerosas instalaciones que la rodean.

Además de la Defensoría del Pueblo, en la Plaza Morelos y sus alrededores también se encuentran: el teatro Teresa Carreño, Universidad de las Artes, los principales museos de la ciudad como el Bellas Artes, de las Ciencias, de Arte Contemporáneo, Galería de Arte Nacional, Cinemateca Nacional, entre otros, además se encuentra el Parque Los Caobos.

La oposición tiene antecedentes nefastos al realizar marchas al centro de Caracas, entre ellos las protestas violentas conocidas como La Salida o “Las Guarimbas” del 12 de febrero de 2014, en la que hubo dos personas muertas y gravísimos disturbios y daños patrimoniales a la sede del Ministerio Público, la policía científica y el Parque Carabobo. Estos son recuerdos que siguen marcados en la memoria de todos los caraqueños.

Y es que siempre hay algunos marchistas de la oposición y personas extremistas que, más allá de entregar un documento en la Defensoría, tienen otro tipo de planes e ideas, como el intentar repetir los hechos de hace 15 años, el golpe de Estado de abril de 2002, cuando una marcha convocada por la oposición a Chuao (este de Caracas) fue llevada hasta el Palacio Presidencial de Miraflores.

Hay que comprender entonces que el problema no es que se esté limitando a la oposición su derecho a manifestar: el problema es que una marcha opositora convocada con un lenguaje violento y revanchista, como el que usan actualmente los dirigentes de la oposición, difícilmente puede terminar en paz.

Según los propios dirigentes opositores, como Freddy Guevara, se necesita “generar ingobernabilidad” en el país con el fin de obligar al gobierno a entregar el poder. Así lo declaró el diputado Freddy Guevara el pasado 21 de abril.

Se entenderá que hay un temor más que justificado, considerando los daños públicos recientes a instituciones del Estado, a que patrimonios culturales de todos los venezolanos sean dañados, no por la mayor parte de los manifestantes opositores (que son pacíficos, aunque muchos están alterados por el discurso agresivo de sus dirigentes), sino por un grupo minoritario pero violento y vandálico de ellos.

Sin embargo, hay que recordar que, desde el año pasado, el Presidente Maduro y el gobierno están realizando una mesa de diálogo con dirigentes de la oposición y la participación de la Iglesia Católica y varios expresidentes (Leonel Fernández y José Rodríguez Zapatero, entre otros), que siempre ha sido una salida que el Jefe de Estado ha ofrecido para tratar este y otros temas y buscar soluciones a la crisis política y económica que se vive actualmente en el país.

ELABRELATA/ALBACIUDAD/LUIGINOBRACCI