Tabaré Vázquez, presidente de Uruguay. Foto: Agencias

El presidente Tabaré Vázquez evaluó que mantenerse “intransigente” en defensa de Venezuela podía exponer a Uruguay a que los socios del Mercosur aplicaran “medidas” comerciales que perjudicaran al país.

“Ya no teníamos argumentos dentro del Mercosur para seguir sosteniendo la posición de Uruguay”, dijo el mandatario a Búsqueda para justificar por qué, el sábado 5, su gobierno habilitó la sanción de Venezuela por la ruptura del “orden democrático”.

La resolución, adoptada por consenso en una reunión de cancilleres, implica que a Venezuela se le suspendieron “derechos y obligaciones” como miembro del bloque, una sanción más dura que la que se le aplicó a Paraguay en 2012. En aquella ocasión, el Mercosur le quitó transitoriamente a ese país solo los “derechos” tras el golpe contra el entonces presidente Fernando Lugo.

Las consecuencias de la decisión del sábado todavía no están claras, dado que Venezuela ya estaba suspendida. El segundo punto de la resolución establece que “los estados parte definirán medidas con vistas a minimizar los impactos negativos de esta suspensión sobre el pueblo venezolano”, lo que da espacio mayor a la incertidumbre.

Vázquez sostuvo que la posición uruguaya siempre fue la de darle margen a su par Nicolás Maduro para que diera “sus argumentos y sus fundamentos” antes de que lo sancionaran. Recordó que se le pidió al gobierno venezolano que no instalara la Asamblea Nacional Constituyente sin negociar previamente con la oposición. En ningún caso “hubo una respuesta positiva”, lamentó.

“Si no hay un diálogo sobre estos temas, ojalá me equivoque, esto puede ser un problema mucho más grave para Venezuela”, advirtió Vázquez.

La decisión del Poder Ejecutivo de avalar la sanción en el Mercosur fue duramente cuestionada por el Partido Comunista, la Lista 711, el Partido por la Victoria del Pueblo y Casa Grande. El Partido Socialista, en cambio, respaldó al gobierno.

La oposición política uruguaya celebró la nueva postura del gobierno, aunque varios dirigentes advirtieron que demoró demasiado en adoptarla, por lo que se dejó mal parado al país.

“¿Qué pasa con el Uruguay además si se mantenía en una situación intransigente dentro del Mercosur? ¿Y si lo aíslan a Uruguay del Mercosur?”, se preguntó el mandatario. Y prosiguió: “No hay, digamos, una normativa que puedan esgrimir los otros países para dejar a Uruguay aislado, pero desde el punto de vista comercial pueden tomar varias medidas que perjudiquen a Uruguay. ¿Y cuántos puestos de trabajo se pueden perder?”.

“¿Y si hay acciones que pueden perjudicar a los trabajadores uruguayos, a los empresarios uruguayos, al país en general? Ah, yo lo tengo que pensar muy bien. Con el corazón en la utopía pero con los pies en la tierra”, alegó.

ELABRELATA/NODAL