El Plan República está desplegado, los Partidos Políticos certificaron el sistema electoral, los observadores internacionales ya están en el país y el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA) dio su visto bueno.

El ciclo del 2017 cierra con una tercera elección (cuarta si se toma en cuenta el llamado “plebiscito” organizado por la oposición de manera independiente y sin garantías), al tiempo que gobierno y oposición se encuentran participando en una mesa de diálogo, todo ello hubiese parecido difícil en abril, cuando inició un nuevo movimiento golpista que mantuvo la violencia callejera por cuatro meses y dejó 120 muertos.

En esta ocasión serán elegidos 335 alcaldes y un gobernador, el del estado Zulia. Luego de que quien resultada electo el pasado 15 de octubre, se negara a reconocer a la Asamblea Nacional Constituyente, ente plenipotenciario que convocó a las elecciones y que desde el mismo día de su elección marcó el fin de la violencia derroquista.

En este estado la constienda estará entre el exalcalde del municipio San Francisco, Omar Prieto, de gran popularidad, y Manuel Rosales, ex candidato presidencial y quien dirige un partido de fuerza a nivel regional: UNT.

La transparencia del proceso está asegurada así lo indicó el presidente del CEELA, Nicanor Moscoso, señaló que las verificaciones realizadas al sistema electoral venezolano antes, durante y después de cada elección constituyen un proceso único en la región.

Si la mayoría de los alcaldes ganadores son chavistas, gana la revolución, si la mayoría de los alcaldes resultan opositores… también gana la revolución. La revolución ganó y sigue ganando al cerrar el año con elecciones, luego de la pretendida instauración por ciertos sectores, de la violencia, de la incertidumbre y de una verdadera “ruptura del orden constitucional”.

El pueblo venezolano, que sortea una profunda crisis económica agravada por un bloqueo financiero, saldrá una vez mas a ejercer su derecho, expresando más que su filiación política, su rechazo a los extremismos, y su apoyo a una profundización de la democracia y de la resolución pacífica de las controversias por el poder y la visión del país.

ELABRELATA

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