Independentistas kosovitas. Foto: Agencias

La polémica sobre la separación de Kosovo de Serbia encuentra nuevos ecos en los acontecimientos en Cataluña, pues mientras Bruselas -sede del poder central de la Unión Europea (UE)- califica de ilegal el referéndum del 1-O, desde el país balcánico se preguntan cómo el bloque ha podido avalar la independencia de una parte de su territorio en el 2008.

Respecto a un mismo hecho, dos posturas radicalmente opuestas, mientras la comunidad internacional, o gran parte de ella, incluyendo la UE, rechazan el proceso independentista de la provincia catalana, Kosovo se separó sin realizar si quiera una consulta popular, y esto se calificó por parte de la UE como un proceso completamente legal y mientras desde Serbia se reiteraba que ello violaba su Constitución.

¿Cómo es que en Cataluña no es válido el referéndum y en Kosovo puede incluso ser posible la independencia sin un referéndum?”  Aleksandar Vucic, presidente de Serbia

Desde 1990 se realizó un primer intento de secesión por parte de Kosovo pero éste no logró su objetivo. Sin embargo, en el 2008 ya se materializa la declaración unilateral de independencia, que es reconocida por 22 Estados Miembros de la UE -con excepción de España, Grecia, Eslovaquia, Rumanía y Chipre-, lo cual parece ser muy poco probable que ocurra con Cataluña. En el 2010, la Corte Internacional de Justicia reconoce esta independencia.

Las autoridades Serbias ante los recientes acontecimientos en el país ibérico han mostrado su indignación, y su presidente Aleksandar Vucic, ha manifestado que apoya “la integridad territorial y la soberanía de España” por convicción y en retribución a que España fue uno de los pocos países que apoyó la de Serbia: “¿Cómo es que en Cataluña no es válido el referéndum y en Kosovo puede incluso ser posible la independencia sin un referéndum?” preguntó Vucic en una rueda de prensa.

El ministro de exteriores serbio Ivica Dacic, ha declarado que lo ocurrido con Kosovo “no puede ser un caso aislado”, y que quienes apoyaron esta independencia abrieron una “caja de Pandora” de aspiraciones nacionalistas en Europa: “Cuando decidían y pensaban que podían cambiar las fronteras en los Balcanes porque no pertenece a la UE, se jugaba mucho con los destinos de los Estados”

Existen muchos pueblos con aspiraciones independentistas, como Escocia que en 2014, realizó un referéndum acordado con el Reino Unido en el cual finalmente ganó el No. También está el caso belga, donde los flamencos (región norteña de Flandes) buscan la independencia entre dos opciones, la autonomía total o formar parte de los Países Bajos; en América tenemos el caso de Québec (Canadá) y casi cada país tiene una comunidad que siente características propias, una lengua, una historia, una cultura, que pueden ser exaltadas al punto de querer convertir su nación en república.

Para el analista internacional Jesús Domínguez Mielgo, entrevistado por RT, la UE “está jugando un doble juego” ya que ésta hoy en día no responde a las necesidades de los ciudadanos en su conjunto sino que “está respondiendo al interés de una casta política que tiene otro tipo de intereses y quieren Estados muy débiles, sumisos a entidades supranacionales, a los que se pueda manejar bien” y se les pueda imponer políticas de recortes, ciertas políticas internacionales o adoptar sanciones a terceros países.

ELABRELATA / MARIANA ROBERTI