Venezuela rechaza nuevas sanciones ilegales de EEUU e informe de DDHH

Venezuela repudia el seudo informe emitido por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los DDHH en nuestro país

Foto: Agencia

Venezuela rechazó las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos en contra de la democracia venezolana, las cuales calificó de unilaterales, ilegales y violatorias del derecho internacional. 

Por medio de un comunicado difundido por la Cancillería de Venezuela, las acciones de EEUU contra los ocho ciudadanos sancionados buscan “criminalizar” la participación en un “proceso democrático, constitucional y emanado de la voluntad soberana del pueblo venezolano”.

EEUU había amenazado a Venezuela con aplicar estas sanciones si se llevaba a cabo la elección del pasado 30 de julio por la Constituyente. Tras el evento electoral en el que participaron más de ocho millones de ciudadanos, la nación norteamericana impuso sanciones contra el presidente Nicolás Maduro y más recientemente contra ocho de sus funcionarios.

“Reiteramos que estas acciones ilegales y absurdas constituyen una clara violación del derecho internacional pues su único fin es forzar la voluntad soberana” de Venezuela, dice el documento.

Para Venezuela, el Gobierno de EEUU “demuestra una vez más el poco interés que tiene en la democracia y la autodeterminación de los pueblos, así como en el respeto a los derechos humanos, especialmente el derecho al voto y a que las decisiones del pueblo sean respetadas”.

La lista de personas sancionadas este miércoles son los constituyentes Adán Coromoto Chavez Frías, hermano del comandante Hugo Chávez; Hermann Escarrá, Erika Farías, Carmen Meléndez, Darío Vivas y Francisco Ameliach. Asimismo, sancionaron a la rectora principal del Consejo Nacional Electoral, Tania D Amelio, así como al coronel Bladimir Lugo Armas.

EEUU pretende sancionar a Venezuela por la realización de este mecanismo constitucional planteado como una solución a la violencia impulsada por la derecha, que hasta el momento ha dejado más de 100 muertos, miles de heridos, y daños a bienes públicos y privados.

Venezuela asegura que el Gobierno de Donald Trump está “instituyendo con ello una persecución política” en contra de aquellos que defienden el proceso democrático en Venezuela.

“Esta acción es tan grave, que incluso a uno de los injuriados, pretenden sancionarlo, entre otras cosas, por ser hermano del Presidente Hugo Chávez Frías”, afirma la Cancillería venezolana.

La República Bolivariana de Venezuela repudia el seudo informe emitido por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los DDHH en el país que –nuevamente- incurre de manera consciente en la mentira, en señalamientos infundados, tendenciosos y la difusión de falsos supuestos sobre la realidad venezolana.

La instrumentalización de la Oficina del Alto Comisionado con fines políticos  para agredir a Venezuela, desvirtuando los loables fines de esta instancia, se ha convertido lamentablemente en una penosa costumbre durante los últimos tiempos. La utilización de falsas noticias difundidas por inescrupulosos medios de comunicación, sin comprobación alguna, y el uso del doble rasero en materia de DDHH., nuevamente expresan una posición parcializada, vergonzosa y violatoria de la soberanía de Venezuela y del Derecho Internacional.

Es repudiable que la Oficina del Alto Comisionado insista en engañar abiertamente a la comunidad internacional acerca de los sucesos de violencia perpetrados por un sector de la oposición venezolana desde abril del presente año, haciendo caso omiso de la abundante, esclarecedora y fidedigna documentación que el Estado venezolano ha suministrado  a esa Oficina, en la que se demuestra la responsabilidad de los dirigentes opositores en la organización, promoción y financiamiento de actos violentos que han arrojado un doloroso saldo de más de un centenar de personas fallecidas, miles de heridos e incontables daños y sufrimientos al pueblo venezolano.

Y es más grave aún que la Oficina del Alto Comisionado no exprese ninguna solidaridad con las víctimas de esta estrategia política violenta y criminal, cuyo único fin es derrocar al Gobierno legítimo de la República Bolivariana de Venezuela.

Es reprobable éticamente que el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con base en un informe incompleto, no concluido oficialmente, basado en opiniones recogidas en entrevistas supuestamente hechas por un autodenominado “equipo de expertos” afirme la existencia de “violaciones masivas” a los DDHH y  presente semejante patraña al mundo como conclusiones de la Organización de Naciones Unidas, comprometiendo así el buen nombre y la reputación de esta organización y sus Estados miembros.

Las espurias conclusiones del auto denominado “equipo de expertos de la ONU” avaladas por el Alto Comisionado han lesionado seriamente la probidad, la imparcialidad, la equidad, la honradez y la buena fe que debe privar en las actuaciones de dicha Oficina, y representan un peligrsos precedente para la Naciones Unidas.

Esto sucede a pocos días de la exitosa instalación de la soberana y legítima Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela, y cuando la tranquilidad y el sosiego retorna a  las calles, y cuando la oposición venezolana –tras el fracaso de esta arremetida violenta- anuncia su retorno al camino electoral y constitucional al decidir partricipar en las elecciones regionales del próximo 10 de diciembre.

La República Bolivariana expresa su absoluto desconocimiento de este documento ilegal utilizado para imponer una opinión basada en un enfoque ruin y parcializado por parte de la Oficina del Alto Comisionado, y realizará las gestiones diplomáticas a que hubiere lugar para denunciar esta nueva agresión contra nuestro pueblo y nuestro país, desde una instancia que debería servir con equilibrio y ponderación, a la protección de los derechos humanos en el mundo.

La República Bolivariana de Venezuela – ahora inmersa en un proceso constituyente popular- ratifica su compromiso con la paz, la promoción del diálogo entre todos los sectores del país, la tolerancia política y el pleno respeto a los derechos humanos, condiciones esenciales para solventar los problemas que nos aquejan.

ELABRELATA