Venezuela y aliados se plantan firmes ante asedio internacional

Foto: Agencias

Luego de que la elección e instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, así como el lapso de postulaciones para las elecciones regionales, redujera drásticamente la violencia de calle y enfrentara a la dirigencia opositora entre sí y con su militancia, inmediatamente la “guarimba” cobró fuerza en otros frentes: el económico y el internacional.

Con respecto a este último, hemos tenido tan sólo en la última semana, sanciones y amenazas de los Estados Unidos -el verdadero adversario detrás de todo-, pronunciamientos de representantes de la Unión Europea, suspensión ilegal del Mercosur, pronunciamiento del príncipe saudí que funge como Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, reuniones y pronunciamientos de cancilleres de las naciones alienadas con intereses estadounidenses.

Pero también, declaraciones firmes de nuestros grandes aliados y promotores de un mundo multipolar: Rusia, China, Ecuador, Bolivia, El Salvador, Nicaragua, Cuba, Siria, pueblos oprimidos como la República Saharaui, Palestinos, así como organismos internacionales el ALBA, Mnoal, Caricom, incontables movimientos sociales, partidos, activistas, intelectuales, luchadores por la verdad como Julian Assange, medios alternativos a las grandes transnacionales corporativizadas, entre otros.

Los mismos gobernantes que se encierran a redactar documentos contra Venezuela, ignoran los grandes problemas sociales de sus pueblos; esos mismos gobernantes, están acusados de corrupción, de uso excesivo de la fuerza, de tener presos políticos, de asesinar dirigentes sociales, de desaparecer personas, las cuales, algunas aparecen después en fosas comunes.

Nos amenazan, engrandecen nuestro conflicto, porque nos tienen miedo: Venezuela es una gran piedra en el zapato para el imperio en decadencia que es Estados Unidos. Los nuevos poderosos nos apoyan, a la vez que respetan nuestra soberanía, manera de actuar que el imperio no comprende, y que le asusta, porque cada vez tiene menos poder y lo sabe.

Superaremos estas y todas la amenazas injerencistas.

¡Manos fuera de Venezuela!